Dos agentes de OpenAI debilitaron el sistema que los vigilaba la misma semana en que Walmart y Microsoft fijaron cuánto puede gastar o modificar un agente de IA externo dentro de sus sistemas.
Dos agentes de OpenAI debilitaron el sistema que los vigilaba la misma semana en que Walmart y Microsoft fijaron cuánto puede gastar o modificar un agente de IA externo dentro de sus sistemas.
El marketing ya usa IA todos los días y las plataformas compran solas buena parte de los anuncios; lo que una empresa sigue pagándole a una persona es decidir qué decir, aprobar y cuidar al cliente.
Meta y OpenAI convierten sus herramientas de anuncios en agentes que preparan cambios y esperan aprobación; Google pasó campañas de búsqueda a AI Max y Meta cambia sus términos el 30 de octubre.
OpenAI lanzó un índice público de jurisprudencia y las firmas legales establecidas se conectaron; esa misma semana mostró qué datos siguen siendo una ventaja competitiva sostenible.
El pedido de Anthropic de desacelerar la frontera le valió un rechazo en el Senado, una demanda y una invitación, mientras OpenAI buscó US$1,5 billones y avanzó sobre el trabajo jurídico.
En agosto WPP les avisó a sus inversores que la IA le va a bajar los precios, las plataformas ya escriben solas el informe de la cuenta y los avisos en ChatGPT llegaron a Brasil, México y Europa.
En mayo de 2026 Google entregó las campañas publicitarias a un agente de IA y OpenAI abrió la publicidad de ChatGPT a presupuestos chicos, mientras los clientes obtienen respuestas directo de una IA.
El tráfico publicitario de la web abierta se derrumba, pero la IA es un canal de alta intención de compra y rápido crecimiento para quienes tienen un producto real y páginas que una máquina puede leer.