OpenAI lanzó GPT-6 y lo racionó, Meta le puso precio a los datos del cliente, una cláusula de contrato le cortó el acceso a Cursor y Europa sometió a ChatGPT a las reglas de los buscadores.
OpenAI lanzó GPT-6 y lo racionó, Meta le puso precio a los datos del cliente, una cláusula de contrato le cortó el acceso a Cursor y Europa sometió a ChatGPT a las reglas de los buscadores.
Los centros abiertos, los índices de búsqueda y los proveedores de modelos que los operadores daban por terreno neutral sumaron esta semana, cada uno, un dueño o un precio, o quedaron automatizados.
Esta semana la capacidad de la IA llegó a más gente, mientras las pasarelas, los datos y el cómputo se concentraron en cada vez menos manos y el supuesto de que el cómputo por uso seguiría barato se quebró en dos frentes.
Cayeron los precios de frontera, una herramienta de programación neutral fue adquirida y el financiamiento europeo se disparó. La capacidad se volvió más barata mientras la propiedad se concentró en menos manos.