Cuatro movidas de esta semana convirtieron al modelo de IA de activo estratégico en un commodity que se cobra por uso, desde la nueva factura de Copilot hasta los pesos abiertos baratos de China.
Cuatro movidas de esta semana convirtieron al modelo de IA de activo estratégico en un commodity que se cobra por uso, desde la nueva factura de Copilot hasta los pesos abiertos baratos de China.
En mayo de 2026, Anthropic, OpenAI e Intuit metieron agentes de IA en las herramientas contables y en los datos bancarios, y automatizaron el trabajo de primera revisión que los estudios ya no consiguen cubrir con personal.
En mayo de 2026 Google entregó las campañas publicitarias a un agente de IA y OpenAI abrió la publicidad de ChatGPT a presupuestos chicos, mientras los clientes obtienen respuestas directo de una IA.
Los mercados dejaron de premiar los despidos por IA, Google desató una guerra de precios entre modelos, Washington archivó la supervisión de la IA y el costo energético dejó a Europa fuera de la construcción de infraestructura.
Anthropic metió IA legal dentro de las herramientas que los estudios chicos ya usan, por unos US$20 por usuario, mientras Carta lanzó un estudio jurídico nativo de IA.