Una gran inmobiliaria de Estados Unidos dejó que cada agente conecte el asistente que prefiera a sus datos, otra empezó a cobrar la IA por uso y los servicios de listados ya la incluyen en la cuota.
Una gran inmobiliaria de Estados Unidos dejó que cada agente conecte el asistente que prefiera a sus datos, otra empezó a cobrar la IA por uso y los servicios de listados ya la incluyen en la cuota.
El marketing ya usa IA todos los días y las plataformas compran solas buena parte de los anuncios; lo que una empresa sigue pagándole a una persona es decidir qué decir, aprobar y cuidar al cliente.
Meta y OpenAI convierten sus herramientas de anuncios en agentes que preparan cambios y esperan aprobación; Google pasó campañas de búsqueda a AI Max y Meta cambia sus términos el 30 de octubre.
Kroger eliminará 3000 puestos gracias a la IA y Bank of America sumó 1000 contratistas para arreglar las fallas que la IA encontró: el caso de negocio habitual deja afuera costos que ya están llegando.
Anthropic les mostró a sus potenciales inversores un trimestre de US$16.800 millones, el mejor de su historia, la misma semana en que clientes, acreedores y gobiernos empezaron a ponerle límites a la IA.
Los abogados ya usan IA para redactar e investigar casi en todas partes; para un estudio chico, lo que cambia son las reglas, la forma de cobrar y el cuidado de la confidencialidad.
California obliga a los abogados a responder por cada cita y a declarar el uso de IA en sus escritos, justo cuando los asistentes de IA llegan al software que ya usan los estudios chicos.
Google y Wikimedia empezaron a trasladar el costo de los agentes de IA a quienes los mandan, y toda empresa cuyos agentes actúan en sitios ajenos debería prepararse para pagar.
OpenAI factura US$ 20.000 millones menos de lo que calculaban los inversores, Broadcom arma deuda para financiar sus chips y una denuncia falsa de un modelo de Anthropic mostró quién paga los errores.
Reclutamiento y RR. HH. ya usan IA para filtrar CV, redactar avisos y agendar entrevistas, pero contratar no se volvió más rápido, y en 2027 California y Europa empiezan a exigir revisión humana.
Desde 2027, en California una persona tendrá que revisar cada sanción o despido decidido con IA; mientras tanto, los agentes de selección llegan a LinkedIn y Adecco sin que contratar sea más rápido.
OpenAI retiró un modelo que actuaba sin permiso, la FTC investiga agentes que se escaparon de sus pruebas, California exige firma humana y tres laboratorios cobran lo mismo por sus modelos.
La energía usa la IA sobre todo para mantenimiento, inspección y pronósticos; los agentes recién llegan, pocos miden resultados y los reguladores ya piden a las empresas de servicios públicos un inventario de su IA.
Nueva York les exige a sus empresas de servicios públicos un inventario de la IA que usan, Duke puso agentes en los estudios de conexión a la red, y TotalEnergies e YPF ampliaron la IA en exploración y refinación.
Anthropic y OpenAI recortaron el mismo día el precio de sus modelos principales, mientras Amazon bloqueó al agente de Meta y los gobiernos discutieron quién prueba los modelos nuevos.
OpenAI ya les vende investigación jurídica a los grandes estudios de Estados Unidos, Harvey compró una empresa de seguridad en IA y el deber de verificar les llegó a peritos y asistentes judiciales.
El pedido de Anthropic de desacelerar la frontera le valió un rechazo en el Senado, una demanda y una invitación, mientras OpenAI buscó US$1,5 billones y avanzó sobre el trabajo jurídico.
Esta semana había tres argumentos en juego y ninguno superó la revisión: qué necesita cada uno antes de salir.
La IA ya hace la primera pasada de los libros en casi todos los estudios; el negocio cambia en el precio del trabajo de rutina, en cómo se forma el contador que empieza y en quién firma.
Esta semana Meta y OpenAI pusieron precio al acceso a la IA según quién es el comprador, y el precio de lista dejó de ser el precio.
OpenAI lanzó GPT-6 y lo racionó, Meta le puso precio a los datos del cliente, una cláusula de contrato le cortó el acceso a Cursor y Europa sometió a ChatGPT a las reglas de los buscadores.
Una firma estadounidense cobra sus evaluaciones hechas por agentes entre un 30% y un 50% menos, el software se llevó el trabajo que nadie factura y en la UE ya rigen las reglas de transparencia.
En agosto WPP les avisó a sus inversores que la IA le va a bajar los precios, las plataformas ya escriben solas el informe de la cuenta y los avisos en ChatGPT llegaron a Brasil, México y Europa.
Desde julio los agentes de IA llegan como una función más de los sistemas de control que los operadores ya usan, Iberdrola dice tener cerca de 500 y la Unión Europea postergó a 2027 el plazo de cumplimiento.
La prórroga europea ya es ley, pero avisarle al candidato que trata con una máquina rige desde el 2 de agosto; en Estados Unidos la mayoría filtra con IA y en la Argentina la usa el 46% de los especialistas de RR.HH.
El sector inmobiliario usa la IA mucho y a poca profundidad: las mejoras están en el alquiler y el papeleo, y las inmobiliarias y los servicios de listados ya la traen incluida y la cobran por uso.
En julio y agosto de 2026 los proveedores de software empezaron a abrirle los expedientes de la inmobiliaria al asistente de IA, salieron a medir si la IA nombra al agente y Europa postergó las reglas de alto riesgo.
La compra de OpenRouter por US$7.000 millones le da a Stripe el medidor del consumo de inferencia: un punto de estrangulamiento en los pagos que cobra gane el modelo de IA que gane.
En mayo de 2026, un estudio de Stanford sobre sesgo, el giro de Altman sobre la pérdida de empleos por IA y el caso Mobley contra Workday pusieron en aviso a las herramientas de contratación con IA.
El CEO de OpenAI relativizó el reemplazo de empleos por IA, el agente de Cognition llegó a Goldman y la NASA, Google financió la capa de enrutamiento y la seguridad de los modelos de pesos abiertos cayó en diez minutos.
Los mercados dejaron de premiar los despidos por IA, Google desató una guerra de precios entre modelos, Washington archivó la supervisión de la IA y el costo energético dejó a Europa fuera de la construcción de infraestructura.
Anthropic y OpenAI le vendieron la distribución a Wall Street, el Pentágono convirtió su política en un tope de ingresos y el director financiero de OpenAI pidió cobertura para la salida a bolsa.