La energía usa la IA sobre todo para mantenimiento, inspección y pronósticos; los agentes recién llegan, pocos miden resultados y los reguladores ya piden a las empresas de servicios públicos un inventario de su IA.
La energía usa la IA sobre todo para mantenimiento, inspección y pronósticos; los agentes recién llegan, pocos miden resultados y los reguladores ya piden a las empresas de servicios públicos un inventario de su IA.
Nueva York les exige a sus empresas de servicios públicos un inventario de la IA que usan, Duke puso agentes en los estudios de conexión a la red, y TotalEnergies e YPF ampliaron la IA en exploración y refinación.
OpenAI lanzó un índice público de jurisprudencia y las firmas legales establecidas se conectaron; esa misma semana mostró qué datos siguen siendo una ventaja competitiva sostenible.
El pedido de Anthropic de desacelerar la frontera le valió un rechazo en el Senado, una demanda y una invitación, mientras OpenAI buscó US$1,5 billones y avanzó sobre el trabajo jurídico.
Desde julio los agentes de IA llegan como una función más de los sistemas de control que los operadores ya usan, Iberdrola dice tener cerca de 500 y la Unión Europea postergó a 2027 el plazo de cumplimiento.
Los mercados dejaron de premiar los despidos por IA, Google desató una guerra de precios entre modelos, Washington archivó la supervisión de la IA y el costo energético dejó a Europa fuera de la construcción de infraestructura.