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Amazon dejó de medir la IA por volumen, el mismo número con el que Anthropic sale a cotizar

31-oct-2026Análisis

El prospecto bursátil de Anthropic, presentado el 26 de octubre, muestra que los clientes empresariales que ya tenía hace un año hoy gastan unas nueve veces más. Al día siguiente, CNBC informó que Amazon les dijo a sus ingenieros que contar tokens (la unidad por la que se facturan las herramientas de IA) es una forma "deeply flawed" (profundamente defectuosa) de medir cómo usan la IA. El mejor número de crecimiento del vendedor y la métrica que un gran comprador acaba de degradar miden lo mismo: volumen. La empresa que todavía evalúa la IA por cuánto consume la está evaluando con el número del vendedor.

Los vendedores se financian con un volumen que no para de crecer

Anthropic, la empresa detrás de los modelos Claude, pidió cotizar en Nasdaq con ingresos de US$16.300 millones en el primer semestre de 2026, unas catorce veces más que un año antes. El motor de ese crecimiento es la retención neta de ingresos: cuánto gastan hoy los clientes empresariales que ya estaban el año pasado, comparado con lo que gastaban entonces. El prospecto la ubica cerca del 900% al 30 de septiembre, una cifra que, aclara la propia compañía, no fue verificada de forma independiente y excluye las suscripciones de consumidores. Los clientes que ya estaban multiplicaron el gasto.

Ese mismo 26 de octubre, tres bancos de Wall Street y la firma de inversión Blackstone anunciaron US$63.000 millones para comprarle chips al fabricante Broadcom y alquilárselos a Anthropic a partir de 2027, con Broadcom como garante de parte del valor de reventa, según el comunicado de los bancos. Esos alquileres se pagan durante años, y se pagan con lo que gastan los clientes.

Alphabet mostró la otra cara de la apuesta el 28 de octubre: US$51.400 millones de inversión de capital en el trimestre le dejaron el flujo de caja libre en US$9.100 millones negativos, informó CNBC, y la compañía planea gastar bastante más en 2027. El Newsletter de esta semana, La IA ya tiene factura: Alphabet quema caja y Anthropic abre sus números, desarmó esa cuenta; lo que la sostiene es que los compradores consuman más cada año.

Los compradores empezaron a medir otra cosa

Amazon, que además es uno de los mayores inversores de Anthropic y vende Claude en su propia nube, ahora califica el uso de tokens, las tasas de adopción de IA y la cantidad de cambios de código como malas medidas de cómo usan la IA sus ingenieros, y advierte que correr detrás de esos números sube costos y complejidad, según CNBC. La guía dice que un ingeniero que concluye que la IA no le sirve para una tarea está mostrando buen criterio. En mayo, Amazon dio de baja un ranking interno de uso después de que el personal lo manipulara, y un vocero aseguró que la empresa no le puso tope al consumo de tokens. Consumir sigue permitido; lo que cambió es que ya no suma puntos.

Apenas el 3% de las organizaciones supera sus metas de ahorro de costos gracias a la productividad que aporta la IA, según una investigación que la consultora Gartner publicó el 26 de octubre. Aun así, el 77% de los miembros de directorio espera que la IA genere ahorros, y el 85% de las organizaciones planea gastar más el año que viene. CV Viverito, analista de Gartner, afirmó que, por ahora, las organizaciones no van a conseguir ahorros de costos con la IA.

El comprador que esta semana puso el resultado por delante con más claridad fue un gobierno. El 26 de octubre, el gabinete neerlandés se fijó la meta de recortar unos 25.000 puestos de tiempo completo en el gobierno central para 2035, con un ahorro de €900 millones por año desde 2027, según medios de los Países Bajos, entre ellos NL Times. La IA es una de las palancas mencionadas, junto con sistemas informáticos compartidos, y el gabinete no dijo qué parte del ahorro espera de ella. Lo que importa es el orden: primero se fijó el resultado, con número y fecha, y ahora cualquier herramienta se mide contra esa vara.

El mejor argumento en contra

La objeción más fuerte es que el gasto es el valor. Nadie obliga a una empresa a gastar nueve veces más en Claude: lo hace porque las tareas salen, y el prospecto de Anthropic muestra un negocio cerca del equilibrio operativo en el primer semestre. El propio analista de Gartner sostiene que el retorno más grande viene de reasignar el tiempo del personal a trabajo nuevo y a crecer. Leído así, no llegar a una meta de ahorro dice poco sobre si la herramienta se paga sola.

La objeción es justa, y marca hasta dónde llega la evidencia de esta semana. Muestra que las dos medidas se separan; no prueba que el consumo extra sea un desperdicio. El memo de Amazon alcanza a los ingenieros de una sola empresa, y las cifras de Gartner miden ahorro de costos sin decir nada sobre la calidad de lo que sale. Un cliente que gasta nueve veces más bien puede estar recibiendo nueve veces más trabajo útil. Lo que sí muestra la evidencia es que un comprador en muy buena posición para juzgarlo, una organización de ingeniería del tamaño de la de Amazon, ya no lo da por sentado.

En Kroger recorta 3000 puestos por la IA y Bank of America suma 1000 contratistas para arreglar lo que la IA encontró planteamos que el uso crece con cada empleado al que la herramienta le resulta útil, y que la mayoría de los casos de negocio deja ese costo afuera. Los precios se mueven en la dirección que agranda el volumen. Esta semana OpenAI lanzó GPT-6.1 Terra, un modelo de gama media para agentes y programación, a cerca de la mitad del precio por token de su modelo principal, GPT-6.1 Sol, para los desarrolladores que construyen sobre él, según el sitio de noticias tecnológicas BleepingComputer. Con un precio unitario más bajo, el volumen extra es más fácil de aprobar y más difícil de cuestionar.

Quiénes deberían preocuparse

Los directores financieros y los responsables de operaciones deberían preocuparse si le reportan al directorio el avance de la IA en licencias activadas, tokens consumidos o porcentaje del personal que usa las herramientas. Son las medidas del vendedor, y las cifras de Gartner sugieren que la mayoría de los directorios las escucha como una promesa de ahorro. También deberían preocuparse las empresas con contratos de IA que cobran por uso y sin ningún resultado escrito: la factura les sube cada vez que la adopción triunfa según el único criterio que siguen.

La jugada, antes de que cierre el presupuesto 2027, es anotar la unidad de trabajo al lado de cada partida de IA: contratos revisados, tickets (pedidos de soporte) cerrados, facturas conciliadas, horas de trabajo externo que ya no se contratan. Después, fijar un techo de consumo por unidad y aprobar más gasto solo donde baje el costo por unidad. ¿Qué mirar? La próxima presentación de Anthropic. La retención cerca del 900% va a bajar a medida que madure su base de clientes, hagan lo que hagan los compradores. La señal está en cómo se reparte: si el crecimiento que viene de los clientes existentes se frena mientras siguen entrando clientes nuevos, los compradores están recortando volumen que no produjo nada.

Anthropic les dijo a los inversores, en su propio prospecto, que el negocio crece porque los clientes gastan más cada año, y los financistas ya comprometieron US$63.000 millones en chips sobre la base de esa demanda. Un comprador no tiene por qué compartir ese supuesto. El consumo es la línea de ingresos del vendedor; para el comprador es un costo que hay que poner frente a algo que produzca. Las empresas que dejen asentada esa relación ahora, por herramienta y por unidad de trabajo, van a llegar a las renovaciones de 2027 con algo que las demás no van a tener: van a saber qué parte de la factura paga trabajo.